viernes, 26 de mayo de 2017

Una víctima del turismo de nuestras playas y humedales. Chorlitejo patinegro. Charadrius alexandrinus. Mazaricu pataprieta.

Si la semana pasada presentaba una entrada dedicada al Chorlitejo grande, esta se la quiero dedicar a otra de las limícolas que he conseguido observar y fotografiar esta primavera en la Playa de Bañugues y que, un día por otro, iba dejando pendiente de publicar, tal vez debido a que era consciente de la escasa calidad de las fotografías que a duras penas, le pude realizar a un único ejemplar presente allí en esas fechas.


Se trata del Chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus) una pequeña ave limícola de aspecto algo menos rechoncho que el del Chorlitejo grande, con el que en esta época comparte hábitat y que no es nada habitual en nuestra costa cantábrica, aunque sí en la mediterránea y en la vecina comunidad gallega, lugares donde lamentablemente, la actual población reproductora muestra una tendencia negativa desde hace años y que le ha llevado a considerar su estado de conservación como “vulnerable”, debido fundamentalmente a la presencia del ser humano, sobre todo en la época reproductora.


También conocido popularmente como “frailecillo blanco”, “chorlo nevado” o “pollito de mar”, el Chorlitejo patinegro es un habitante característico de playas, arenales costeros, saladares y lagunas, unos hábitats que últimamente han sufrido intensamente un acusado proceso de transformación para conseguir un mantenimiento del turismo, llevando a cabo algunas actividades, al principio consideradas como inocuas, pero que a la larga están provocado su progresiva disminución. Es el caso, por ejemplo, de la limpieza mecánica de las playas o el paso de máquinas cribadoras que provocan la pérdida de un hábitat singular, la retirada de acumulaciones de algas, con lo cual deja a la playa sin sus beneficios, y que en otras ocasiones, puede suponer la pérdida de sus nidos.


El Chorlitejo patinegro es una pequeña ave limícola perteneciente al Orden de las “Charadriiformes”, familia “Charadriidae”, que vienen a tener unos 15-17 cm de longitud, una envergadura que puede alcanzar los 45 cm y un peso de unos 50-55 gr. En esta especie si existe un cierto dimorfismo sexual en lo referente al colorido de su plumaje.


En la época estival (plumaje nupcial), los machos tienen las partes superiores de color pardo grisáceo.


Las alas son de color pardo y al igual que ocurre en el Chorlitejo grande, presentan una banda alar blanca que es muy visible durante el vuelo.


La cola es corta y estrecha y por la parte superior es de color marrón oscuro con las rectrices externas de color blanco, también muy similar a la del Chorlitejo grande.


En el píleo podemos diferenciar tres coloraciones diferentes: negra en su parte anterior, de color anaranjado, algo grisáceo, la parte central y de un color naranja intenso, algo rojizo, en la zona posterior (nuca).


Además presentan una franja negra en la parte superior de la frente que se funde con la zona negra de la parte anterior (negra) del píleo. El resto de la frente es de color blanco al igual que las cejas y la cara, la cual presenta una gruesa brida negra que va desde la base del pico hasta el ojo y también una mancha negra, mal definida, en las plumas de las auriculares. Detrás de estas manchas, se puede apreciar una zona de color naranja intenso que se une al de la parte posterior del píleo, que como anteriormente vimos, es del mismo color.


Tienen la garganta de color blanco que se confunde con el color también blanco de su cuello, formando en su conjunto una especie de collar que lo rodea por completo.


En los lados de la parte superior del pecho, presentan unas manchas negras a modo de collar incompleto que no llega a cerrarse por el centro, al igual que ocurre en los juveniles del Chorlitejo grande.


La parte inferior es de color totalmente blanco.


El pico es corto, delgado, recto y puntiagudo y es totalmente de color negro.


Los ojos son grandes, de color marrón muy oscuro y están rodeados de un finísimo anillo periocular de color blanquecino.


Las patas son medianamente largas y como su nombre común indica, son de color gris negruzco o negro.


En la temporada de invierno las partes laterales negras del pecho se vuelven de color marrón al igual que ocurre con el píleo que es totalmente de color marrón.


Por su parte las hembras tienen el dorso de color marrón arena. Carecen de la barra frontal negra que tienen los machos aunque algunas pueden tener una barra de color marrón que es más estrecha que la de los machos.


La brida y la zona de las auriculares en vez de ser negras son de un color marrón más oscuro que el del cuerpo. En ellas el color naranja-rojizo que tienen los machos en la zona posterior de la cara y del píleo es sustituido por el color marrón. También en ellas, las manchas que tienen a ambos lados de la parte superior del pecho, son de color pardo en vez de negro.


Los jóvenes son como las hembras con plumaje nupcial (verano) pero por la parte superior tienen aspecto escamoso ya que las plumas tienen los bordes blanquecinos.


Tienen un carácter muy nervioso y vivaz, encontrándose casi siempre en alerta, intentando detectar la presencia de un posible enemigo. Cuando corren lo hacen con más rapidez que el Chorlitejo grande, y si es necesario, huyen corriendo y no se deciden a volar hasta el último momento.


A modo de simple curiosidad, decir que los chorlitejos y los correlimos son las aves limícolas más pequeños que podemos encontrar en nuestras playas, pero que tienen comportamiento diferente cuando intentan esquivar las olas o cuando se levantan asustados y echan a volar, ya que los correlimos habitualmente se dirigen hacia el mar y en cambio los chorlitejos lo hacen hacia el interior de la costa.


Su hábitat preferido durante la temporada invernal y durante los pasos migratorios son las playas de arena y de guijarros de las costas, y concretamente en zonas algo apartadas del mar donde crecen almojos y salicornias o en las dunas y marismas.


Durante la época de cría se encuentran en las playas arenosas o con abundantes restos depositados por las mareas, así como en las lagunas saladas del interior donde exista poca vegetación.


Su alimentación en áreas de interior se compone fundamentalmente de insectos (adultos y larvas de escarabajos, moscas, hormigas e invertebrados acuáticos), arácnidos, lombrices y gusanos, mientras que en zonas de agua salada su principal alimento lo constituyen los moluscos y los crustáceos.


Como el resto de chorlitejos y chorlitos, el método de captura que utilizan estas aves es de la carrera y pausa: detectan a las presas visualmente y después corren hacia ellas.


Su distribución muy amplia, pudiéndolos encontrar en casi todos los lugares del mundo. Están presentes en América del Norte y del Sur, África, Asia y en Europa donde cría principalmente en torno a los mares Mediterráneo y Negro. Se reconocen varias subespecies, de las cuales la “alexandrinus” es la que está presente en Eurasia y en el norte de África.


En la Península Ibérica se localiza fundamentalmente por todo el litoral mediterráneo, el litoral atlántico de Andalucía y algunos puntos de la costa gallega, así como en diversas localidades del interior de Andalucía y en La Mancha. Se reproduce también en Baleares y Canarias, pero no aparece en Ceuta y Melilla.


En España son resientes habituales aunque su número aumenta durante el invierno merced a las aves que llegan desde Europa occidental y central, como Francia, Países Bajos y Alemania, para invernar.


El periodo de reproducción lo realizan entre los meses de abril y agosto, generalmente en junio. Crían tanto en pequeñas colonias como en solitario. Pueden efectuar dos puestas al año, la primera en abril o comienzos de mayo y la segunda entre finales de mayo y junio e incluso alguna más en caso de pérdida de alguna de ellas.


El comportamiento reproductivo de las parejas está condicionado por la amenaza de los depredadores ya que practican una poligamia secuencial, es decir que si la primera nidada llega a buen término, la segunda la realizan con una nueva pareja (los machos se comportan como poligínicos, es decir, están con varias hembras y a veces también hay hembras poliándricas, es decir, una misma hembra se reproduce con varios machos). Por el contrario, si hay muchos depredadores, las parejas de chorlitejos cambian de comportamiento y se comportan como monógamas.


Construyen el nido en el suelo aprovechando alguna oquedad en el suelo de arena a la rodean con trozos de conchas, pequeñas piedrecitas o algas. La puesta se compone normalmente de tres huevos moteados y de color similar a la arena, que son depositados por la hembra en la arena sin prácticamente ningún tipo de protección, ya que su verdadera protección la constituye su aspecto críptico, que les permite pasar completamente desapercibidos.


La incubación dura 24-27 días aproximadamente. Las crías son nidífugas, a las pocas horas de nacer abandonan el nido y pueden desplazarse y alimentarse por sí mismos, a pesar de lo cual son atendidos por ambos progenitores durante aproximadamente un mes. También los pollos nidífugos, corren al poco de eclosionar, permaneciendo inmóviles, confiando en el camuflaje que le proporciona la coloración de su plumaje con el entorno.


Ante la presencia de intrusos en la zona de cría, si cree que pueden poner en peligro su nido, bien tenga huevos o pollos, el Chorlitejo patinegro simula tener un ala rota, se descuelga dando gritos y alejándose de las inmediaciones del mismo. Si el depredador lo sigue, en la falsa creencia de que podrá capturarlo y comérselo, cuando considera que está suficientemente alejado del nido, levanta el vuelo y desaparece. Sin embargo, esta inteligente estrategia, lamentablemente no sirve para luchar contra un nuevo enemigo: las máquinas limpiadoras de las playas.


La principal amenaza para esta especie es la pérdida de hábitat, entre otras, por la expansión urbanística y la eliminación de zonas de vegetación dunar  debido a la “limpieza” de playas. Asimismo, inciden negativamente en esta especie, las molestias por la presencia humana en las playas durante la época reproductiva (verano) y la predación que sufren sus huevos y crías por parte de las gaviotas, zorros, gatos, ratas, etc. Al Chorlitejo patinegro se le incluye en el Libro Rojo de las aves de España en la categoría de “Vulnerable” y aparece considerado como “De interés especial” en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.

viernes, 19 de mayo de 2017

Una limícola habitual muy entrañable. Chorlitejo Grande. Charadrius hiaticula. Mazaricu de Collar.

Pues sí, efectivamente a los aficionados a la fotografía de aves que vivimos en zonas costeras del Cantábrico o del Atlántico, nos resulta sumamente familiar la presencia durante los pasos migratorios de esta simpática ave con aspecto rechoncho y un colorido plumaje muy característico.




Obviamente me estoy refiriendo al Chorlitejo grande (Charadrius hiaticula) el más habitual de los tres principales chorlitejos que podemos ver en nuestro entorno (Ch. grande, chico y patinegro) y con el que recientemente he pasado alguna que otra sesión fotográfica de esas que a mí me gusta calificar como entrañable.




Entrañable, entre otras, por la buena aceptación de mi presencia a una distancia considerada para ellos como "no inquietante" y que a mí me permitió tomar unas bonitas imágenes en su entorno más habitual, el límite entre la arena y el agua de la playa, jugando con la subida y bajada de la marea, mientras se alimentan de manera continuada.




Desde el punto de vista fotográfico, tampoco está nada mal poderlos fotografiar en la zona del "pedreru" de las playas, donde se pueden apreciar unos bonitos contrastes con el color verde del que se tapizan las rocas o piedras habituales en esas zonas y que a ellos, tanto les gusta frecuentar. 




En alguna otra ocasión he tenido la fortuna de poderles tomar un buen puñado de fotografías desde unos de los lugares más apreciados por los aficionados como yo a este tipo de fotografía, que no es otro que el “hidecar” (desde la ventanilla de mi coche) esperando su aproximación sin que obviamente, detectaran mi presencia.




Como ocurre en otras muchas ocasiones con diferentes especies, en el caso del Chorlitejo grande me he encontrado con ejemplares sumamente recelosos a la presencia humana, a los que tan solo puedes observar a una considerable distancia, y otros muy confiados a los que no les intimida prácticamente nada, e incluso son ellos los que se aproximan a tu posición una vez que se acostumbran a tu presencia.




El Chorlitejo grande es una limícola de pequeño tamaño y de aspecto rechoncho perteneciente a la familia "Charadriidae", género "Charadrius"  que viene a tener un tamaño de entre los 17-19 cm de longitud, con una envergadura que puede alcanzar los 42 cm y un peso que ronda los 75 gr. En esta especie se puede apreciar un cierto dimorfismo sexual que a continuación veremos.




Con su plumaje nupcial (periodo estival), podemos apreciar que los machos tienen las partes superiores de color pardo.




Su cabeza es bastante voluminosa y tiene la mitad posterior del píleo también de color pardo, lo cual contrasta notablemente con su mitad anterior que es de color negro, al igual que la parte superior de la frente, con la que se une formando una especie de diadema que va de la parte superior de un ojo a la del otro. 




De color negro también es el antifaz que presentan en la cara y que llega a incluir al ojo y al que se le une por delante una gruesa franja negra que viene desde la base de la mandíbula superior y se prolonga hasta la nuca.




Entre la parte superior negra de la frente y la de la parte superior del pico, destaca una estrecha franja horizontal de color blanco. 




También presentan una marcada ceja blanca por encima del ojo. 




Tanto la parte inferior de la cara, por debajo del antifaz, como la garganta, son de color blanco.




En la base del cuello destaca notablemente una especie de collar de color blanco que se cierra por delante.




Presentan una conspicua franja pectoral negra que se estrecha en la zona de los hombros y con muy pocas plumas marrones en los lados.




Por las partes inferiores son totalmente de color blanco.




Las alas son de color pardo y presentan una banda alar blanca que es muy visible durante el vuelo.




El pico es corto, delgado, recto y puntiagudo y es de color naranja excepto en su tercio distal que es de color negro.




Los ojos son grandes, de color negro y están rodeados de un finísimo anillo periocular de color negruzco.




La cola es corta y estrecha y por la parte superior es de color marrón oscuro con las rectrices externas de color blanco.




Las patas son medianamente largas y de color naranja.




Las hembras en la época estival tienen la librea muy similar a la del macho, pero los tonos negros de la cabeza están más apagados. 




También en esta época, la banda negra del pecho de las hembras, presenta un número considerable de plumas marrones.




La coloración de su plumaje fuera del periodo nupcial se va tornando de un color marrón menos intenso.




También en esa época, se tornan de color marrón oscuro, las zonas de la cara que antes (en el verano) eran negras. 




El blanco de la frente se une con el blanco de la ceja.




En temporada invernal el pico se va oscureciendo hasta volverse totalmente negro.




Las patas que antes eran de color naranja, se vuelven amarillentas.




Los jóvenes son como los adultos en invierno, pero más pálidos.




Por la parte superior tienen aspecto escamoso ya que las plumas tienen los bordes blanquecinos.




La franja pectoral negra de los adultos, en el caso de los jóvenes, es más marrón y a menudo no se cierra por delante completamente como en aquellos.




En cuanto a las principales diferencias del Chorlitejo Grande (Charadrius hiaticula) con otros chorlitejos parecidos, decir que fundamentalmente se diferencian:

- del Chorlitejo chico (Charadrius dubius), por tener un tamaño mayor, por carecer de anillo ocular amarillento y por tener una franja alar de color blanco. Además, el Chorlitejo chico tiene el pico oscuro, el dibujo de la cabeza negro con una banda pectoral estrecha y las patas algo más largas y de un rosa mate. El juvenil de Chorlitejo chico carece de ceja blanca.

- del Chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus) porque es más rechoncho y tiene el pico oscuro. El dibujo de la cara es menos grueso y con la frente blanca (carece de barra frontal negra). Además, la franja negra del pecho no llega a juntarse nunca por delante (como en los jóvenes del Chorlitejo grande). Las patas las tienen de un color oscuro, casi negro. 

- del Chorlitejo semipalmeado (Charadrius semipalmatus), porque tienen el pico más largo, porque tienen la franja pectoral más ancha y porque no tienen los dedos palmeados.




Su reclamo en vuelo consiste en un “piiip” aflautado. Cuando se encuentra en bandos, emite un “pu-ip” disílabo, con la primera nota más grave.



Su vuelo es bajo y rápido, batiendo las alas con regularidad y mostrándose sumamente ágil en el aire.




En tierra se desenvuelve también bien, andando y corriendo con con pasos muy rápidos y parándose cada poco.




En cuanto a su distribución decir que como especie reproductora se encuentra fundamentalmente en las altas latitudes del hemisferio norte, desde Norteamérica hasta Siberia (distribución holártica). En Europa se reproduce en toda Escandinavia, costas del Mar Báltico y del Mar del Norte, incluyendo las costas occidentales de Gran Bretaña e Irlanda. En Islandia y Groenlandia es especialmente abundante y en el resto de Europa, solamente hay datos esporádicos de cría en puntos del Mediterráneo, Bretaña francesa e islas del Canal de la Mancha. Se han descrito varias subespecies, de las cuales “hiaticula” es la que se encuentra en las áreas bañadas por el Atlántico, tanto en Norteamérica como en Europa. 


En España el Chorlitejo grande es una limícola invernante muy habitual en nuestro entorno costero (Atlántico, Cantábrico y algo menos en el Mediterráneo) que ve aumentado su número de una forma considerable durante los pasos migratorios de abril-mayo y menos en el de agosto-octubre.


Durante el paso prenupcial llegan a nuestro país, ejemplares procedentes de la Europa atlántica y Groenlandia. Los desplazamientos migratorios suelen realizarse por la costa, aunque también se han observado aves en algunas localidades propicias del interior. El paso posnupcial tiene lugar entre agosto y octubre, tanto en las costas atlánticas como en las mediterráneas. 




A este respecto, resulta curioso saber que de las tres especies de chorlitejos habituales en nuestro territorio (grande, chico y patinegro), el Chorlitejo grande, a pesar de ser con mucho el más abundante, es el único que no se reproduce aquí (se han dado algunas citas de reproducción pero la mayoría no se han homologado).




Las principales concentraciones de esta especie en nuestro país tienen lugar en las marismas del Guadalquivir y en los humedales de la bahía de Cádiz.




Sus hábitats habitualmente están ligados a zonas húmedas. En invierno y durante los pasos migratorios abundan tanto en “el pedreru" de las playas, como en las playas arenosas o de guijarros sueltos, evitando las grandes playas arenosas e interminables. Al contrario de los correlimos, no se reúnen en grandes bandos, sino que se dispersa por la costa en pequeños grupos.




También durante la época de paso, aparecen con frecuencia en el interior, buscando las orillas de las lagunas semisecas o las marismas de vegetación somera. En estas condiciones es más frecuente verles asociados a otros muchos limícolas, tales como chorlitos, correlimos y archibebes.




Durante el periodo reproductor ocupan zonas costeras, así como estuarios, playas, marismas, salinas, lagunas, pantanos y ríos.




Su alimentación acostumbra ser a base de insectos (coleópteros, dípteros, etc.), gusanos de arena ("xorra"), moluscos y pequeños crustáceos que encuentran en las playas, aunque también durante la época de cría pueden complementar esa dieta, con pequeños invertebrados terrestres y costeros.




Es muy característico verles alimentarse en las playas, para lo cual lo que hacen primero es localizar a su presa con la vista y a continuación echarse una corta carrera hasta que la capturan con su pico; también lo hacen removiendo el fango con sus patas para conseguir que sus presas queden a la vista.




Su periodo reproductivo se extiende desde el mes de abril hasta el de septiembre.




Durante la época reproductiva se vuelven muy agresivos con los individuos de su misma especie si entran en su zona de cría. Los padres suelen fingir heridas para distraer a los depredadores, para alejarlos del nido.






El nido lo construyen aprovechando alguna oquedad que encuentran en el suelo de arena, normalmente al descubierto, pero a veces oculto entre la vegetación, a la cual agrandan y luego le añaden trozos de conchas o pequeñas piedrecitas.




La puesta se compone normalmente de 3-4 huevos. La incubación es llevada a cabo por ambos sexos y dura 25 días aproximadamente. Las crías son nidífugas, a las pocas horas de nacer abandonan el nido.




Las principales amenazas que pesan sobre esta especie son la caza furtiva, la contaminación del medio y la destrucción de sus hábitats. El Chorlitejo grande aparece incluido en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas dentro de la categoría “De interés especial”.